AlcornocalUna sucesión de sierras en el norte delimita este hermoso territorio (lo que algunos llaman la Sierra Morena Extremeña), vertebradas en torno a la depresión del Río Ardila, dan como resultado un quebrado conjunto paisajístico, una atractiva mezcolanza de valles y sierras.

¡Paisajes hermosos y recónditos!

Para el visitante, la opción principal para el acceso a esta zona es usar la red viaria nacional, ya sea a través de la N630, que tiene como puerta de entrada a la ciudad de Zafra, conexión natural de la comarca con este nudo viario; o la N345, que recorre la comarca en diagonal de norte (Jerez de los caballeros) a sur (Fregenal de la Sierra e Higuera la Real).

Barrancos y Amaraleja suponen el nexo con el Alentejo portugués, delimitando la frontera por occidente, de la que el conocido pantano de Alqueva no se halla lejano.

Es este un territorio legendario, cuajado de encantos naturales, jaspeado de pueblos y ciudades con un patrimonio cultural, histórico y artístico altamente sugestivo, lo que ha inspirado expresiones tan evocadoras como:

¡¡ Dehesas del Suroeste Paraíso de los Sentidos…!!, ¡¡.. .son éstos los territorios más hermosos de Iberia!

El bosque mediterráneo se muestra en todo su esplendor, encontrándonos, en esta comarca, ante, lo que algunos denominan “las mejores dehesas del mundo”. Se trata de las mayores dehesas arboladas de encinas y alcornoques de la Península Ibérica, hecho que motiva el desarrollo de una abundante cabaña ganadera.

Es, precisamente, en estas extensiones de encinares donde se cría y reproduce el más claro exponente de la economía de la comarca: EL CERDO IBÉRICO, cuyo producto estrella, el jamón ibérico de bellota, se ha convertido en el mejor embajador de estas tierras.

“ESTA TIERRA INVITA AL DELEITE DE LOS SENTIDOS”

Cerdo Iberico
Alcornocal

La dehesa, con su demostrada riqueza y potencial, hace de la comarca de la Sierra Suroeste un modelo de equilibrio entre la extracción de productos y el mantenimiento de los valores ambientales, llegando a un máximo nivel de explotación, en un perfecto ejemplo de madurez ecológica, de los recursos naturales. La búsqueda incesante de la optimización de sus producciones locales, singularizadas en la rica y variada gama de embutidos del cerdo ibérico, constituye una de las claves para el desarrollo de esta comarca, cuyo enorme potencial permite conjugar nuevas fórmulas diversificadoras, tanto para los aprovechamientos tradicionales de la dehesa (producción ganadera, corchera y carbonífera), como para los complementarios (frutos silvestres, setas,  miel, caza, etc.). Desde el punto de vista ecoambiental, la comarca de la Sierra Suroeste goza de enormes atractivos, puesto que nos referimos a uno de los encinares mejor establecidos y gestionados de dentro y fuera de Extremadura, permitiendo la existencia de una variada flora y fauna salvaje, y donde perduran, aún hoy día, parajes que podían catalogarse como semivírgenes en las zonas de bosque más denso. Este entorno privilegiado invita al visitante a disfrutar de variadas rutas verdes, y su principal actividad deportiva, el senderismo.

El Turismo Rural, Cultural y de Naturaleza, está llamado a ser un mecanismo de enormes perspectivas dentro del futuro de la comarca de la Sierra Suroeste. Se viene trabajando en la articulación de una oferta integrada, cimentada en el enorme potencial del Patrimonio histórico cultural y artístico de
este entorno. Dos ciudades declaradas de interés histórico artístico y monumental, incluidas en la llamada “Ruta de la Cal” o de los “Pueblos Blancos”, un foco artesano de tradición alfarera, una suculenta gastronomía basada en productos de calidad, un complejo arqueológico de interpretación de los orígenes más remotos del poblamiento peninsular, una red de museos de la artesanía y del patrimonio histórico cultural, un largo periplo de restos arqueológicos, pueblos de gran tipismo cargados de elementos y rincones singulares, son algunos de los recursos de que dispone este territorio para desarrollar una oferta turística de calidad.

La existencia de una oferta hostelera, consolidada en los principales núcleos poblacionales de la comarca, se muestra hoy en día en plena expansión, completándose con un importante número de establecimientos de restauración donde degustar la representativa gama de productos derivados del  aprovechamiento del entorno (carnes frescas, embutidos del cerdo ibérico, trigueros, gurumelos…).

«El turismo de naturaleza o interior se ve reforzado con la existencia de alojamientos de tipo rural, disponiendo de varias casas rurales de titularidad privada o pública».